|
|
Nº 3, Vol. 1, Año 1997
Depresión
por Raúl García Pérez
La depresión es un trastorno del estado de ánimo que obedece a causas biológicas, emocionales y espirituales.
MANIFESTACIONES CLINICAS
Se manifiesta con síntomas como:
- Pérdida de interés y placer por actividades que proporcionan habitualmente satisfacción.
- Cansancio excesivo que no desaparece con el sueño, una sensación de no ser capaz de acabar las actividades cotidianas.
- Problemas de sueño tales como: insomnio, sueño intermitente, despertar precoz.
- Afecto disminuido, indiferencia hacia familiares y amigos.
- Falta de decisión en las cosas más sencillas.
- Ansiedad, tensión, miedo o irritabilidad.
- Molestias físicas vagas en pecho, estómago.
- Sentimientos de estar en un túnel oscuro.
- Pensamientos suicidas.
Estos síntomas pueden persistir durante meses.
TIPOS DE DEPRESIÓN
Endógena, de causa biológica, con marcado componente hereditario, y con síntomas depresivos más acusados que en otras depresiones: tristeza, abatimiento, completa desesperación (melancolía) y con frecuencia con ideas delirantes de ruina, de abandono, de culpa por pecados imperdonables
Reactiva, los síntomas no son tan graves como en el tipo anterior, hay más ansiedad, obedece muchas veces a causas ambientales: pérdidas de seres queridos, trabajo, mala situación económica, operaciones quirúrgicas, conflictos de pareja o familiares, o a situaciones e Dios.
ABORDAJE DE LA DEPRESIÓN
Prevención:
- Un buen ambiente familiar: afectuoso, que nos acepte por lo que somos, no por lo que hacemos, al mismo tiempo que firme, enseñar a expresar emociones, transmitir ideas y prácticas sanas acerca de Dios. Desarrollar recursos socio-familiares, incluida la iglesia.
- Hábitos de vida saludables, evitar el estrés, descanso y alimentación adecuados, establecer prioridades, evitar perfeccionismo, no basar nuestra vida en lo que hacemos y queremos conseguir, sino en lo que somos como personas.
Practicar el perdón como remedio para sanar las heridas del pasado.
Tratamiento:
- En primer lugar tendríamos que intentar conocer las causas.
- Tratamientos biológicos, antidepresivos en casos necesarios y supervisados por un médico.
- Deshacer las ideas erróneas, acerca de Dios, acerca de nosotros mismos y de los demás. Expresión controlada de sentimientos negativos, una vez identificados.
- Intentar resolver las causas ambientales: trabajo, conflictos familiares, o si no se pudiesen resolver, desarrollar recursos para aminorar su efecto.
- Consejería pastoral adecuada, aceptar a la persona, escucharla. Sana enseñanza teológica. acerca de Dios. Desarrollar una concepto adecuado de nosotros mismos en base al hecho de que somos aceptados por Dios, no por lo que hagamos, sino por lo que ha hecho por nosotros Jesucristo. Desarrollar nuestros dones en la iglesia, para sabernos valiosos (todos tenemos algún don). Fomentar relaciones armoniosas con nuestros hermanos en la fe. Vida de oración y lectura de la Biblia, nos ayudará a saber más acerca de la voluntad de Dios para nuestras vidas.
BIBLIOGRAFIA
Collins, Gary. Consejería cristiana efectiva. Portavoz.
Wright, Norman. Cómo aconsejar en situaciones de crisis. CLIE.
Martínez; Pablo. Depresión. Serie de casettes "El Cristiano y los problemas emocionales.”
|
|