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Marco sociopolítico de Lutero
por Edgar Moros Ruano
INTRODUCCIÓN
La persona y figura de Lutero, con el correr de los siglos,ha adquirido dimensiones legendarias.Por un lado, entre los historiadores y teólogos, han existido grandes diferencias de opinión,estimándolo el mundo protestante como un genio religioso yrestaurador de laauténtica fe cristiana, mientras que el mundo católico romano lo ha visto como“la personificación de todas las herejías y de todos los males religiosos y morales”.(1) Si esto ha ocurrido entre los estudiosos, entre el común de los mortales, tanto católicos como protestantes, ha habido un enorme desconocimiento de la obra y verdadero significado de Lutero y la reforma luterana.Afortunadamente, desde 1983, a 500 años del nacimiento de Lutero, se ha iniciado una gran divulgación de la obra escrita y un renovado y serio estudio de Lutero, tanto en el mundo protestante como en el católico romano.
En esta conferencia abordaremos este complejo tema, tratando de entender los asuntos fundamentales.Es evidente que no podremos entrar en honduras o mayores profundidades, ya que, además de carecer de tiempo, ese no es el propósito de esta conferencia.
1. EL MUNDO DE LUTERO—MUNDO DE GRANDES CAMBIOS
Para empezar, nos parece esencial ubicar a Lutero en su contexto histórico y social.Como es evidente, las personas y sus obras no se dan en el aire, sino que se ubican en momentos históricos y ámbitosdeterminados y específicos.Nuestro personaje es un hombre de una época diferente de la nuestra y de un mundo que ya no existe como tal.
Escenario socio-político y cultural del mundo de Lutero
Nace el 10 de noviembre de 1483, en Eisleben, pequeña ciudad de la AltaSajonia,zona que hoy en día es parte de la Alemania unida. [ Hasta la caida del muro de Berlín era parte de la República Democrática Alemana].Nace en el Imperio Germánico, que en aquella época“era un mosaico de estados y de ciudades libres que no tenían identidad común, y además, carecían de una autoridad central que los aglutinara.”(2)
Con todo, ya para 1519,dos años después que Lutero clavara sus famosas 95 tesis en la puerta de la iglesia de Wittemberg,Carlos I, monarca español, se convertirá en Carlos V, emperador germánico y monarca también de Lutero.Con Carlos V se va a forjar una mayor unidad política del mundo en el que se mueve Lutero.
Debe quedar claro que estamos hablando de finales de la Edad Media o Medioevo europeo, y de un momento de grandes transformaciones que llevarán eventualmente a un cambio de época o de era que será a la llamada Edad Moderna.Lutero vive en un momento de transición entre dos eras, donde todavía persiste una realidad que ha existido por largos siglos, la realidad medieval, pero donde ya está naciendo algo nuevo, la Modernidadeuropea.(3)
Lo existente por largos siglos:la realidad medieval;iglesia,papas,concilios,como centro de la vida pre-moderna
Lo más sobresaliente y lo central en la vida del Medioevo es la realidad de la Cristiandad, realidad que se extiende con su propio dinamismo a lo largo de más de diez siglos.La Iglesia Católico Romana es el centro de la vida medieval.LosPapas y la jerarquía, los monasterios y las reliquias, los Concilios eclesiásticos, constituyen la realidad visible, expresión de un mundo celestial invisible.La vida toda gira en torno ala iglesia.Papa y Emperador representan la autoridad en un mundo religioso; ambos instituidos por Dios y representantes de Dios en la tierra.El individuo, el ser humano, es apenas una partícula dentro de una realidad inmensa y abarcadora.El ubicarse fuera de esta realidad es totalmente impensable ya que el individuo nunca se concibe como un ente aislado.
La cultura y pensamiento de la época están teñidos por lo religioso.La estructura social, la vida económica, las artes, la filosofía y teología, los saberes todos, tienen que ver con la iglesia y con la religión.
Lo nuevo: humanismo y Renacimiento; inicios de la Modernidad
Sin embargo,para el momento del nacimiento de Lutero ya se están dando grandes cambios en el seno de aquella sociedad milenaria.Comienza a emerger una nueva manera de ver la realidad, que es el humanismo.El redescubrimiento del mundo griego clásico, de su pensamiento filosófico, de su arte, así como los grandes descubrimientos geográficos, los nuevos inventos y eventualmente un nuevo método científico, van a colocar al ser humano en el centro de la vida y del mundo todo.El hombre pasa a ser la medida de todas las cosas.Estamos ante el nacimiento de la Modernidad Europea.
2. LUTERO COMO FENÓMENO HISTÓRICO Y RELIGIOSO
Lutero y el mundo moderno;el debate sobre si Lutero fue moderno o pre-moderno
A primera vista, parece innegable que la reforma luterana tiene mucho que ver con los profundos cambios que llevan al resquebrajamiento de la Cristiandad católico romana, por una parte, yal establecimiento del mundo moderno, por la otra.Sin embargo, en torno a este asunto ha surgido una gran controversia entre aquellos que defienden que Lutero es poco menos que el padre del mundo moderno (el liberalismo, la Ilustración y la filosofía idealista, así como muchos protestantes y católicos)(4) y aquellos otros que señalan que por el contrario, Lutero fue siempre un hombre medieval y pre-moderno y que más bien retardó el advenimiento de la Modernidad con su reforma religiosa.
Fue precisamente un protestante, el sociólogo de la religiónErnst Troeltsch, quien con mayor fuerza señaló en su obra El protestantismo y el mundo moderno, que Lutero fue un hijo de su tiempo, producto de la cultura y mentalidad medievales y que no fue un hombre moderno, ni mucho menos el iniciador de la Modernidad.En la misma línea de pensamiento, Atkinson y otros historiadores críticos, señalan que a Lutero hay que comprenderlo,(5) no desde las alturas del progreso moderno científico y técnico, sino como un hombre medieval entre hombres medievales… Es imposible entender a Lutero si no se le ve como un teólogo del siglo XVI, educado en elagonizante mundo del escolasticismo, atrapado en una eclosión de entusiasmo humanístico y de profundo cambio social y político, como un hombre con la sencilla y exclusiva motivación religiosa de predicar y enseñar a Cristo.
Lutero, pre-moderno, pero más allá de la Modernidad, del humanismo y el Renacimiento
Hay que ser honestos intelectual e históricamente yreconocer que la crítica de Troeltsch es acertada.Lutero no era un humanista ni nunca pretendió serlo.Antes por el contrario, reaccionó contra la teología humanista de su tiempo.Esto explica su distanciamiento de Erasmo.Lutero no fue el padre de la modernidad, ni un luchador social a favor de la autonomía del individuo,ni un humanista al estilode Erasmo.Lutero fue sencillamente un hombre de fe, totalmente poseido por la Palabra de Dios, “un hombre con la sencilla y exclusiva motivación religiosa de predicar y enseñar a Cristo”.(6)
La sola gratia, sola fide y sola scriptura
Lutero, a partir de su angustiosa lucha de fe,redescubre en la Biblia—en la sola scriptura--, en la teología y pensamiento hebraicos, una manera radicalmente diferente de relacionarse con Dios, con un Dios que justifica al pecador por su sola gracia, sin mérito alguno por parte de la persona. La profunda experiencia de la gracia y la realización de que la justificación del ser humano proviene exclusivamente de la gracia divina, permite también una más profunda comprensión de la realidad del pecado, como el orgullo del ser humano encorvado sobre sí mismo, siempre queriendo ser como un dios.La misma gracia liberadora conocida en la Palabra de Dios, Cristo, no permite que el creyente se olvide de que es a la vez santo y pecador, simmul iustus et peccator.
La sola gracia, sola fide, y sola scriptura expresan una fe cristiana teocéntrica y cristocéntricaque desbanca la concepción sacramentalista y eclesiocéntrica de la iglesia católica medieval. Lutero y, con él, toda la Reforma Protestante del Siglo XVI colocó la Biblia, la sola scriptura,como fundamento de la fe y práctica cristianas. Consecuentemente, el protestantismo buscó reformar y renovar a la iglesia toda,a la luz de la Biblia.Así, desde el concepto mismo de lo que es la iglesia (su naturaleza y fines; pueblo y clero; el papado), centrándose en el concepto o doctrina de la Gracia (justificación, fe y obras, santificación), hasta los sacramentos y el culto, todo fue re-examinado y, en muchos casos reformulado, a la luz de la Biblia.
Lutero vinculó estrechamente la Biblia con la Palabra de Dios, pero nunca le dio a las Escrituras el lugar que sólo corresponde a Dios.Sólo en la Biblia, según nuestro reformador, se encuentra un registro fidedigno de las relaciones de la Palabra de Dios para con el ser humano.Las Escrituras son el recipiente que ha acogido en sus páginas la experiencia de fe suscitada por la Palabra de Dios en el corazón del hombre.Por eso es posible afirmar que la Biblia “contiene” la Palabra de Dios.
Ahora bien, Lutero va más allá.Afirma que la Biblia "nos comunica" la Palabra de Dios.Si se entiende bien el concepto de "Palabra de Dios", no se corre el peligro de divinizar las Escrituras.
Uno de los grandes reconocimientos de Lutero, fue que Cristo es la Palabra de Dios, el Verbo o Palabra encarnada.Por lo tanto, en la medida en que la Biblia nos comunica a Cristo, ésta es el "testimonio normativo" de la revelación de Dios a los seres humanos, de su Palabra.
Con todo, no basta con señalar que las Escrituras comunican información acerca de la Palabra de Dios.Se puede dar el caso, como de hecho ocurre a menudo, que esta información sea leída por personas de diferente convicción religiosa o por agnósticos y ateos, sin que constituya para ellos revelación alguna.
Según Lutero,ylos demás reformadores protestantes, el mensaje de la Biblia puede llegar a hacerse revelación de Dios para nosotros, cuando el Espíritu Santo, quien es el que nos "guía a toda la verdad", obra en nosotros y nos ilumina. Esto es lo que Calvino denominó "el testimonio interno del Espíritu Santo".Sólo mediante el soplo del Espíritu pueden las viejas páginas de la Biblia comunicarnos la Palabra de Dios.
Lutero afirma que la autoridad de la Biblia está en Cristo, quien es el Señor de la Escritura.La Biblia adquiere autoridad en la medida en que da testimonio de Cristo, quien es la Palabra de Dios.Cristo es el centro de la Escritura y su autor.Lutero es muy claro con respecto a esto y pone a Cristo como la norma por la que debemos juzgar los diferentes libros de la Biblia y adjudicarles mayor o menor valor, mucha o poca autoridad:(7)
En esto coinciden todos los auténticos libros sagrados, en que todos predican e inculcan a Cristo. Además, ese es el verdadero criterio para juzgar todos los libros: verificar si inculcan a Cristo o no, pues toda la Escritura nos muestra a Cristo... Lo que no enseña a Cristo no es apostólico, aunque lo enseñe Pedro o Pablo. En cambio, lo que predica a Cristo es apostólico, aun cuando lo diga Judas, Anás, Pilato y Herodes.
Lutero demostró una profundidad enorme en este respecto.Tuvo su canon dentro del canon, dando más valor y autoridad a ciertos libros.Hoy los teólogos expresan la misma idea, tal vez en forma más completa, cuando reconocen que la revelación de Dios al ser humano ha sido progresiva y siempre adaptada a la capacidad receptiva de su pueblo.
¿Hay, entonces,lugar para el A.T. en las Escrituras cristianas? ¿No bastaría con el N.T.?De nuevo Lutero arroja luz sobre este asunto.Toda la Biblia encuentra su centro en Cristo, por eso Lutero considera que la Biblia es cristocéntrica.(8) El A.T. es indispensable para una correcta interpretación del N.T.
Veamos un ejemplo de lo que afirma Lutero.La vivencia que tiene el autor de las epístolas joaninas de que "Dios es amor" no ha surgido en el vacío, ni se fundamenta solamente en el Cristo encarnado, sino que tiene como trasfondo todo el A.T., donde se hace patente la manera en la cual Dios le ha demostrado a un pueblo, a través de muchos siglos, que efectivamente "Dios es Amor".
El Dios y Padre de Jesucristo, no es otro que el Dios de Abraham y de Jacob.¿Qué otra cosa se puede decir de Yavé?Él hace un pacto con quienes no merecen nada y les llama para que sean su pueblo, "luz de las naciones", única y exclusivamente porque "Dios es Amor".Entendiendo todo ese trasfondo, la afirmación de que "Dios es Amor" queda plena de significado. La Palabra de Dios en el N.T. es Cristo, el amor hecho carne, completando lo que estaba velado.Es por esta razón que Lutero puede ver a Cristo en el A.T., más en algunos libros que en otros.En la proporción en que los diversos libros le revelen a Cristo,Lutero les adjudica autoridad.
ParaLutero,el llamado “libre examen” significó que,el creyente puede y debe leer e interpretar las Escrituras, sin ataduras de ningún tipo (jerarquía, obispos, Papas), sin tomar a la tradición como una camisa de fuerza y sin hacerse esclavo de la letra de la Biblia.No se trata de una lectura subjetiva y amañada, ya que el creyente, el lector de la Biblia, lo hace siempre en el contexto del pueblo de Dios, de la iglesia, y nunca como un individuo aislado.Es interesante notar con respecto a esto, que Lutero tomaba en cuenta y conocía la tradición de la Patrística y se apoyaba en los Padres de la iglesia y en los grandes exégetas (sobre todo, pero no exclusivamente en San Agustín),para su propia interpretación.
Para Lutero, un paso fundamental en una correcta hermenéutica bíblica es la interpretación de lo que quiere decir el texto para el lector en su día.El intérprete de la Biblia hace preguntas fundamentales al texto, bien plantado en su “aquí” y “ahora”.Allí encuentra claves para interpretar la acción de Dios en su momento contemporáneo.
El impacto de la sola gratia, sola fide y sola scriptura
A la larga, Lutero y la Reforma protestante desencadenaron cambios profundos, ligados a muchos aspectos del mundo moderno como lo conocemos.Como efecto no buscado directa y específicamente, se da una gran libertad de la conciencia, al romperse la autoridad de la iglesia sobre la totalidad de la vida y la sociedad.Igualmente, se abrió campo a la persona humana, como responsable ante Dios y el prójimo por el mundo creado.Esto dio mayor apertura en los países protestantes a la investigación científica y a la producción filosófica liberada de la tutela de los dogmas de la Iglesia.De no poca importancia para la formación de la nacionalidad alemana, encontramos el hecho de que Lutero tuvo mucho que ver con el establecimiento del idioma alemán, por medio de su traducción de la Biblia.La publicación de esta Biblia en Alemán, así como de cientos de ejemplares de los escritos de Lutero, fueron un importante instrumento que hizo de la imprenta un medio fundamental de comunicación y de divulgación del pensamiento, sin el cual es inconcebible el mundo moderno.Las reformas introducidas en el culto y la liturgia, con el énfasis en los cánticos congregacionales dieron origen a toda una tradición musical, cuyo máximo representante es Johan Sebastian Bach.El énfasis en la lectura de la Biblia, fomentó la alfabetización de las masas, lo que conllevó la formación de pueblos cultos.
Con todo, se ha señalado acertadamente que Lutero adoptó posiciones conservadoras en el terreno de lo político, al reproducir el modelo constantiniano de maridaje de iglesia y estado, esta vez con los príncipes protestantes.Su condenación de la rebelión campesina es el ejemplo más patético de las debilidades y falta de visión de Lutero en este terreno.No obstante, como bien lo señala Atkinson, “a pesar de que su teologíaera de la Biblia” [o tal vez, diría yo, precisamente porque lo era],“y su inspiración divina, el protestantismo surgió y predicó su mensaje en una Europa conturbada política, social, económica y militarmente”.(9) A pesar de sus errores muy humanos,Lutero logró anunciar a Cristo, en medio de la vida y de la historia.
Si bien no podemos identificar a Lutero, ni al protestantismo de los Reformadores, con la Modernidad, sí hay que reconocer el impacto de éstos sobre el mundo moderno.Nipperdy resumebien este asunto cuando dice en Salamanca en 1983, en las “Jornadas Hispano-Alemanas sobre la personalidad y la obra de Martín Lutero”,que,(10)
El mundo moderno, el mundo de las ciencias, de la economía, el trabajo y rendimiento, del dinamismo y de la democracia, está marcado más por el protestantismo que por el catolicismo…. Lutero planteó temas vitales, un modo de acceder al mundo, normas de moral social e incluso modos de conducta, que han conservado su virulencia en todas las variantes de su Iglesia.Precisamente su intensificación en la religión es una de las raíces más importantes del mundo moderno y del tipo de hombre moderno.
La consecuencia e impacto de la fe luterana--que es confianza y se traduce en una relación directade la persona con el Cristo que se manifiesta en la Escritura--es el cuestionamiento radical de todo el sistema medieval, incluyendo papas y jerarquías eclesiásticas, reliquias y santos, indulgencias, vida monástica y celibato.Este cuestionamiento que se hace en nombre de Cristo y a partir de la Biblia y no como en el humanismo, a partir del ser humano como medida de todas las cosas, ni tampoco desde la subjetividad del misticismo,constituye un cambio verdaderamente radical, porque va a la raíz de la fe cristiana y de la vida humana que encuentran su centro en Dios mismo. Resulta entonces, que el Luteropre-moderno,tiene una profundidad en su experiencia existencial y en su práctica de vida que está más allá de la Modernidad,del humanismo y el Renacimiento, porque va a la raíz de la problemática del ser humano y de la sociedad.La figura de Lutero, genera [casi indirectamente] cambios gigantescos en la vida de las personas y la sociedad.Así lo reconoce Atkinson, quien llega a afirmar que:(11)
Lutero nació en este mundo en transición y, más que ningún otro hombre de su época, fue responsable de su colapso y reconstrucción.Es importante discernir lo que se hundió para siempre y lo que se reconstruyó.La Reforma no fue un rayo caído súbitamente del cielo:fue más bien una re-formación, una reorientación de más de mil años de vida y pensamiento cristianos.
Lutero, Reformador y Profeta
Con el correr de los años, la figura de Lutero se agiganta.Se levanta con la grandeza de los profetas de Israel, como un vocero o heraldo de Dios, para arrancar y para destruir, para construir y plantar, en obediencia sólo a la Palabra de Dios.Desde allí cuestiona y arrasa con todo un sistema totalizante, poniendo en práctica, lo que Paul Tillich llamaría quientos años después, “el principio protestante”,esto es,la protesta profética contra instituciones humanas que se auto-divinizan, reconociendo, por el contrario,sólo a Dios como absoluto y santo.(12)
La verdadera grandeza de Lutero está en su obediencia a la Palabra de Dios.Esta lo llevó a trastocarel orden de cosas establecidas.Con toda justicia hay que reconocer en Lutero, a pesar de sus fallos y errores humanos, a un verdadero reformador y profeta.
Quiero terminar estas reflexiones, con palabras de Paul Tillich que atesoran la verdadera importancia de Martín Lutero como reformador y profeta:(13)
Martín Lutero no sólo enseñó diferentes doctrinas; otros también lo habían hecho, como es el caso de Wycliff.Pero ninguno de los otros que protestaron contra el sistema católico romano lograron resquebrajarlo para ir más allá de él.La única persona que realmente fue más allá y cuya superación del sistema ha transformado la faz de la tierra, ha sido Martín Lutero.He ahí su grandeza.Lutero es uno de los pocos grandes profetas de la Iglesia Cristiana.Es el responsable de que un cristianismo depurado, el cristianismo de la Reforma,pudiera establecerse en pie de igualdad con la tradición Católica Romana.Es desde esta perspectiva que debemos ver a Lutero.
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA
Lutero, Martín,"Prefacio a las Epístolas de Santiago y Judas" (1522), en Obras de Martín Lutero, Lutero como Hermeneuta, Volumen 6, Buenos Aires: Ediciones La Aurora, 1976, pp. 153-154.
Pelikan, Jaroslav,Luther the Expositor: Introduction to the Reformer´s Exegetical Writings,Companion Volume to Luther´s Works,Concordia Publishing House: Saint Louis, Missouri, 1959.
Teixeira, Alfredo,“Lutero e a modernidade teológica: os itinerários da questâo hermenêutica”,enMartinho Lutero—Diálogo e Modernidade,Ediçôes Universitárias Lusófonas: Lisboa, 1999,pp. 43-77.
Atkinson,James, Lutero y el nacimiento del protestantismo,Alianza Editorial:Madrid, 1987.
Busquets, Joan,¿Quién era Martín Lutero?,Ediciones Sígueme: Salamanca, 1986.
Lutz; Heinrich,Reforma y Contrarreforma,Alianza Editorial: Madrid,1992.
Nipperdey,Thomas,“Lutero y el mundo moderno”, enMartín Lutero (1483-1983): Jornadas Hispano-Alemanas sobre la personalidad y la obra de Martín Lutero en el V Centenario de su nacimiento,Bibliotheca OecumenicaSalmanticensis, Nº 9,Universidad Pontificia Salamanca – Fundación Friedrich Ebert,1984, pp. 69-85.
Troeltsch, Ernst,El protestantismo y el mundo moderno, Fondo de Cultura Económica: Méjico, 1951.
Brown, Robert McAfee,The Spirit of Protestantism,Oxford University Press, New York, 1961.
Stockwell,B. Foster,¿Qué es el protestantismo?,Ediciones La Aurora,Buenos Aires, 1987.
Tillich, Paul,A History of Christian Thought,Harper & Row,Publishers:New York, 1968.
Tillich, Paul,The Protestant Era,The University of Chicago Press:Chicago, 1960.
1. Joan Busquets, ¿Quién era Martín Lutero?,p. 17. [Volver]
2. Ibid., p. 39. [Volver]
3. Es interesante notar que en el mundo de Lutero se dan eventos trascendentes como el llamado descubrimiento de América (L. tiene 9 años),la reconquista y expulsión de moros y judíos de España, el Renacimiento (Rafael, Boticelli, Leonardo y Miguel Angel, Pico dellaMirandola,Machiavelli, Thomas Moro y Erasmo, son contemporáneos deLutero) y la reforma del Cardenal Cisneros en España. [Volver]
4. Thomas Nipperdey resume bien la opinión de este sector, en las siguientes palabras:
Según la Ilustración, la filosofía idealista y el liberalismo, Lutero viene a serun luchador contra la tradición, la autoridad y la jerarquía, contra el monaquismo y el gobierno de los clérigos, un apóstol de la veracidad intelectual contraria a todo dogmatismo y un defensor de la autodeterminación, de la autonomía del individuo, de su emancipación y mayoridad.Lutero habría liberado de sus trabas clericales al mundo, al trabajo, a la familia, al Estado y a la cultura y sociedad, haciéndolos libres.Sería un héroe en la historia de la libertad.Tal es el pensamiento de los liberales, de los protestantes instruidos y de los modernistas.Pero también Marx piensa así, pese a toda su crítica de la religión, y también piensan así—aunque, claro está, con una valoración muy negativa—los católicos.Para bien o para mal, Lutero sería el padre del mundo moderno. (Thomas Nipperday, p. 70). [Volver]
5. Atkinson, p. 26.Este autor, quien simpatiza enormemente con la causa luterana, abunda en sus comentarios, tales como los siguientes:
[Lutero]No fue el gran campeón de la libertad individual y de las opiniones privadas,ni fue el rudo campesino que desafió al Papa yal emperador, ni el Hércules germánico, ni el gran libertador social.Creerlo sería introducir supuestos extraños que surgieron en los siglos XIX y XX.(Atkinson, p. 11)
Explicar a Lutero en términos del Renacimiento sería producir una grave distorsión en su figura… Pero debe recordarse que Lutero nació en un ambiente afectado por este movimiento, que era más antiguo y universal que la Reforma…. (Ibid. , 26). [Volver]
6. Atkinson, op. cit., p. 26. [Volver]
7. "Prefacio a las Epístolas de Santiago y Judas" (1522), en Obras de Martín Lutero, Lutero como Hermeneuta, Volumen 6, Buenos Aires: Ediciones La Aurora, 1976, pág. 154. [Volver]
8. Alfredo Teixeira expresa bien la clave hermenéutica de Lutero, en las siguientes palabras:
La fe en la Escritura no se funda en el hecho de que sea Escritura, sino en el hecho de que en ella el creyente se encuentra con Cristo;para Lutero, la escritura tiene por objeto la correlación de Cristo con el creyente, de la Palabra de Dios con la fe, o sea, las relaciones “Cristo—fe del creyente”, “Dios—existencia humana”.En este contexto,la interpretación de la Escritura depende de un acto instaurador previo:la decisión existencial por una vida coram deo (de cara a Dios) o coram mundo (de cara al mundo).Tal condición conduce a la teología de Lutero a una especie de circularidad hermenéutica, la cual pudiera ser enunciada de esta forma:la Escrituras provocan, en primer lugar, una decisión existencial y, es el sentido de esa decisión el que determina la posibilidad de la propia interpretación de las Escrituras.Concluyendo, toda micro-hermenéutica está condicionada por la decisión macro-hermenéutica del intérprete.La conocida afirmación de Lutero, según la cual la Escritura es su propio intérprete (sui ipsus interpretes) se inscribe, precisamente,en la toma de conciencia de que la Palabra de Dios aguarda una respuesta por parte del creyente y de que es esa respuesta la que va a determinar la apropiación personal del logos evangélico.A esto se une la clara conciencia de una distinción entre Escritura y Palabra de Dios, o Escritura y Evangelio...,la palabra de la Escritura no puede ser confundida con la Palabra de Dios—el texto no es la Palabra de Dios,mas revela la Palabra de Dios a aquel que la escucha e interpreta en fe.(Alfredo Teixeira, pp. 59-60) [Volver]
9. Atkinson, op. cit., p. 29. [Volver]
10. Nipperday,op.cit., pp. 74-75. [Volver]
11. Atkinson, op. cit., p. 20. [Volver]
12. “El Principio Protestante ... es el guardián contra los intentos por parte de lo finito y de lo condicionado por usurpar el lugar de lo incondicionado en pensamiento y acción.Es el juicio profético en contra del orgullo religioso, de la arrogancia eclesiástica y, de la auto-suficiencia secular y sus consecuencias destructivas”, Tillich,The Protestant Era, p. 163. [Volver]
13. Tillich, A History of Christian Thought,p. 227. [Volver]
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