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Conferencia para la Fraternidad Teológica Latinoamericana |
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El legado de Rudolf Bultmann:
La desmitologizacíon como acceso al evangelio(1)
por Rainer Sörgel
"cercano está
y difícil de aprehender,
el dios"(2)
Friedrich Holderlin
I. Aproximación
El motivo fundamental que inspiró a Rudolf Bultmann (1884-1976) desarrollar su programa de desmitologización fue el de facilitarle al hombre moderno un acceso a la revelación de Dios, acontecida en Cristo y proclamada en el kerygma del Nuevo Testamento. Motivado por la misma causa preguntamos en el presente estudio por el legado de Bultmann. Para ello presentamos una recepción crítica de su programa de desmitologización y sondeamos las posibilidades de acceso que una comprensión mitológica del evangelio es capaz de ofrecer al hombre contemporáneo.
II. Concisa presentación del programa de Bultmann
Para poder evaluar la acogida del programa de desmitologización de Bultmann y la crítica más importante que se le hizo relacionado con su concepto del mito, es conveniente comenzar con una presentación de las líneas maestras de su programa.(3)
Bultmann comienza su programa planteando lo que él consideró el problema(4) fundamental, a saber: "La cosmovisión del Nuevo Testamento es mítica".(5) Es decir, el mundo se imaginó dividido en tres niveles: arriba el cielo como lugar de Dios, abajo - como mundo subterráneo - el infierno y entre medio la tierra. La tierra no solamente sería el lugar que corresponde al hombre, sino además el escenario del conflicto de los poderes que desde arriba y desde abajo invaden el mundo humano. En consecuencia, el hombre no es autónomo, sino que dichos poderes pueden influenciarle, dominarle y hasta poseerle. Luego, la historia no sería otra cosa que el sucesivo desarrollo de este drama. Como es de esperar, el mensaje del Nuevo Testamente va en analogía a esta cosmovisión. Para ello, el kerygma se sirve del lenguaje e imaginario mitológico: Un ser preexistente aparece en el mundo del hombre para salvarle de los poderes del infierno. Lógicamente entra en un enorme conflicto con los demonios. En una batalla final consigue la victoria decisiva. En su lucha por la salvación del hombre queda mortalmente herido, pero no sin ser resucitado finalmente y elevado al trono de Dios mismo, hacia donde miran desde entonces los que siguen su ejemplo y pertenecen a su comunidad. Todo esto es discurso mitológico inspirado en la cosmovisión de aquel entonces. Por cuanto que es discurso mitológico - según Bultmann -, es inaceptable para el hombre de hoy,(6) ya que éste no comparte la cosmovisión de antaño. Además, el anuncio actual del evangelio no puede esperar que el hombre moderno cambie su cosmovisión antes de acceder al mensaje del evangelio. Aunque alguien quisiera volver a la cosmovisión de entonces, no podría. En primer lugar, porque aquella cosmovisión ya está superada y sustituida por la cosmovisión moderna. En segundo lugar, porque no es posible cambiar su cosmovisión por medio de un acto volitivo. Exigirlo equivaldría a rebajar la fe al nivel del mérito.(7) En consecuencia, el hombre moderno ha acabado con las historias del cielo y del infierno, ha acabado con la existencia de demonios, ha acabado con esperar en milagros, porque "no se puede usar la luz eléctrica y la radio, acudir a la medicina moderna en el caso de enfermedad,(8) y al mismo tiempo creer en el mundo de espíritus y milagros del Nuevo Testamento". Según Bultmann, el hombre moderno se percibe como un ser integral que no está dividido entre, y llevado por, poderes divinos y diabólicos.(9) El hombre moderno ha acabado también con la muerte como castigo del pecado, porque no comprende ya su existencia desde un pecado original. En consecuencia, tampoco puede entender la muerte de Jesús como un sacrificio expiatorio, ni su resurrección como poder salvífico que opere a su favor.(10) Porque el hombre moderno, siendo un ser que piensa biológicamente, no puede percibir a Dios sino en el ámbito de la naturaleza y de las leyes naturales que forman y determinan su mundo.(11)
A partir de la exposición del problema, Bultmann desarrolla lo que considera la consecuente tarea para el quehacer teológico.(12) Postula que "la cosmovisión mitológica sólo puede ser aceptada o rechazada en su totalidad".(13) Por lo cual, para salvar el mensaje del evangelio sólo queda la posibilidad de desmitologizarlo. Para encontrar el método hermenéutico habría de preguntarse por la intención intrínseca (eigentliche Absicht) que persigue el Nuevo Testamento. Tanto la esencia del mito, como también el hecho de que el mismo Nuevo Testamento ya iniciara el proceso de la desmitologización parece confirmar la tesis del erudito alemán.(14) La mitología no tiene la intención de transmitir una cosmovisión objetiva, sino que pretende explicar la situación del hombre en el mundo, es decir, ofrece una interpretación existencial de la vida. El mito da a entender que el hombre se siente entregado y dependiente de algo mayor. Por tanto, todo desemboca en una interpretación existencial del mensaje mitológico del Nuevo Testamento.
Finalmente, Bultmann ofrece la "realización de la desmitologización en sus líneas básicas".(15) Para ello, el teólogo alemán comienza preguntando por el carácter de la existencia cristiana (christliche Seinsverständnis). Por naturaleza, el hombre se siente entregado al mundo y a sus poderes. Aunque la Biblia no presenta una concepción negativa con respecto a la materia(16), sí percibe la vida humana como algo perecedero que ocurre bajo la sombra de la muerte. El término sarks (carne) habla de la esfera de lo visible, de lo pasajero y fugaz. De ahí la constante preocupación del hombre que intenta asegurar su situación vital, y como no lo consigue le asalta la angustia. Así es como Bultmann describe la existencia humana fuera del marco de la fe. Pero esta situación cambia, si el hombre entra con su existencia en el ámbito de la fe y del espíritu. Ahí, el hombre es capaz de soltar todas las supuestas (y por eso falsas) seguridades. La gracia de Dios le hace confiar, y con su obediencia se abstiene de buscar seguridades en el marco de la sarks. De esta manera es capaz de vivir una existencia escatológica, liberado de sí mismo, abierto al futuro y a su prójimo.(17)
A continuación plantea Bultmann la pregunta de si tal existencia (cristiana) también se podría vivir sin Cristo. Es decir, si una vez que el hombre haya entendido que la superación de la angustia sólo se consigue por medio de un abstenerse de construir sus propias seguridades, sería posible que pudiera vivir tal existencia prescindiendo de Cristo.(18) Bultmann admite un paralelo importante entre filosofía y NT, que consiste en que ambos están de acuerdo en que el hombre sólo puede llegar a ser lo que ya es.(19) Pero mientras que la filosofía es más optimista, y cree que el hombre puede entrar en su nueva existencia por el mero hecho de demostrárselo, el evangelio sostiene que el hombre solo jamás puede entrar en un nuevo estado de existencia, si no es por medio de un acto divino.
Es este acto divino que el kerygma narra de forma mitológica. Y es ahí, es decir en el kerygma, donde aparecen los aspectos mitológicos e históricos extrañamente entremezclados.(20) Bultmann no tiene respuesta a este fenómeno y propone "si el discurso mitológico no tiene simplemente el motivo de destacar la importancia del personaje (histórico) de Jesús juntamente con su historia por cuanto que es el protagonista redentor y el acontecimiento de salvación".(21) En otras palabras: la intención del mito no sería la verificación histórico-empírica, sino resaltar la importancia de la salvación para el hombre de todos los tiempos. Esta importancia queda representada en la cruz, en cuanto que es acontecimiento salvífico, y en la resurrección, en cuanto que convierte la cruz en un acontecimiento sobre-histórico, o sea, cósmico. Porque, la cruz en sí no sería significativa si no fuera la resurrección la que convierte la cruz en un objeto de fe, dándole así una relevancia escatológica. En definitiva, es la fe la que posibilita acceso a la existencia escatológica, anunciada por el kerygma mitológico.
Continúa: III. La recepción del programa
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1. El presente artículo se impartió como conferencia el lunes, día 26 de marzo de 2007 en la Facultad Teológica del SEUT/El Escorial. [volver]
2. En alemán: "Nah ist und schwer zu fassen der Gott". [volver]
3. Fue en el año 1941 cuando Bultmann presentó en su artículo "Neues Testament und Mythologie" en Beiträge zur evangelischen Theologie, München: Evangelischer Verlag. Tanto este artículo como las aportaciones más importantes a la discusión posterior están recogidos en Kerygma und Mythos, Vol. I-V. [volver]
4. Kerygma und Mythos I, pp. 15-21.[volver]
5. Kerygma und Mythos I, p. 15. [volver]
6. Kerygma und Mythos I, p. 16. [volver]
7. Kerygma und Mythos I, p. 17. Este argumento corresponde al espíritu de una fe reformada. [volver]
8. Kerygma und Mythos I, p. 18. [volver]
9. Más tarde veremos que esto no puede sostenerse así. El hombre moderno sí que percibe su existencia dividida, pero ya no interpreta esta división echando mano de la mitología de entonces, sino echando mano de otros recursos interpretativos, por ejemplo de la psicología. [volver]
10. Kerygma und Mythos I, p. 20. [volver]
11. Esta observación quedaría confirmada por lo que dijo el filósofo alemán Peter Sloterdijk: "El hombre se encuentra más radicalmente que nunca »en el mundo« (...) porque estar-en-el-mundo hoy por hoy siempre significa ser-del-mundo". Véase en la introducción a William James, Die Vielfalt religiöser Erfahrung, Frankfurt am Main, 1997; p. 19. [volver]
12. Kerygma und Mythos I, pp. 21-27. [volver]
13. Kerygma und Mythos I, p. 21. Según Bultmann no sería correcto (por ejemplo) rechazar la posibilidad de bautizarse por los muertos, y mantener el valor espiritual de la Eucaristía, porque las dos cosas derivan de la misma cosmovisión mitológica. [volver]
14. Kerygma und Mythos I, pp. 23-26. Bultmann entiende las tensiones concepcionales que aparecen en el NT como proceso de desmitologización. Por ejemplo, dos conceptos tan distintos sobre la muerte de Jesús, entendido por un lado como sacrificio y por otro lado como acontecimiento cósmico, relativizarían mutuamente los respetivos trasfondos mitológicos. Además, expone que los intentos anteriores de desmitologizar la Biblia (la crítica del siglo XIX, la interpretación alegórica, la teología liberal, la escuela de la historia de la religión, etc.) fracasaron básicamente porque no consiguieron salvaguardar la verdad del kerygma para el hombre-no-mitológico (p. 26). [volver]
15. Kerygma und Mythos I, pp. 27-48. [volver]
16. Como es el caso en ciertas ramas de gnosticismo y del platonismo. [volver]
17. Kerygma und Mythos I, pp. 27-31. [volver]
18. Kerygma und Mythos I, p. 33. Bultmann remite a Kierkegaard, Dilthey, Jaspers y Heidegger, diciendo, que con respecto al dilema de la existencia humana, la filosofía ya ha descubierto por su cuenta lo mismo que detecta el NT. Aunque evidentemente reconoce el legado cristiano en tal filosofía (p. 32). [volver]
19. Kerygma und Mythos, I, p. 34. Bultmann encuentra aquí un aspecto que es fundamental: El problema de cómo puede el hombre llegar a la fe, que frente a la tensión entre la "gracia" por un lado y el "llamado a la fe" por el otro, parece que no tiene respuesta, y que tanto se ha discutido en la historia de la teología, finalmente no es un problema propiamente teológico, sino que subyace a la estructura fundamental de la existencia humana. Es por eso que el concepto de la fe puede ser secularizado por medio de la filosofía (p. 33). [volver]
20. Kerygma und Mythos I, p.41. El problema que Bultmann tiene aquí son los diversos conceptos teológicos pertenecientes a diferentes tradiciones de pensamiento. Según él, la preexistencia (Juan) contradice al relato virginal (Lucas), etc. Por cuanto los aspectos históricos son entretejidos entre los elementos mitológicos, parece imposible, si no se quiere crear una fragmentación del mensaje bíblico, recuperar el acceso al Jesús histórico. [volver]
21. Kerygma und Mythos I, p. 41. [volver]
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