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D. Gabriel Cañellas Orpinal
Una vida al servicio del ministerio docente, para la gloria de Dios
Gabriel Cañellas Orpinal nació en Barcelona en 1920 en el seno de una familia profundamente cristiana, perteneciente a la Iglesia Evangélica Española (IEE), que vivía públicamente su fe. En Barcelona hizo sus primeros estudios de formación general y especializada. La teología la estudió en el Seminario Evangélico Unido de Teología (SEUT) cuando estaba en el Colegio El Porvenir (Madrid). Entre otras disciplinas, estudió hebreo y Antiguo Testamento, que con el tiempo llegarían a ser su especialidad y vocación docente. Cuando el SEUT fue cerrado en 1956 por las autoridades franquistas, pasó a Barcelona, y con él también Gabriel Cañellas, quien permanecería en esa ciudad durante 9 años, de los que tres fueron de especialización con el famoso biblista Dr. Villás.
En 1965 el SEUT regresaría de nuevo a Madrid, donde se instalaría definitivamente. Y también Gabriel Cañellas se instalaría en dicha ciudad, integrándose en SEUT como profesor de Sagrada Escritura hasta su jubilación. Es oportuno destacar aquí que quien suscribe estas líneas ha conocido a muchos de sus alumnos, y absolutamente todos ellos han expresado con convicción la calidad docente y la entrega humana del profesor Cañellas a su labor y a sus beneficiarios, los estudiantes. Además, también ejercería el ministerio pastoral en diversas iglesias. Entre ellas, quisiéramos mencionar la Iglesia de El Salvador de Reus (Tarragona) y la Iglesia de Jesús (Madrid), de la que ha sido pastor y de la que sigue siendo miembro comprometido. Ambos ministerios, el docente y el pastoral, los ejercería en tiempos todavía muy difíciles para las Iglesias Evangélicas de España. Por un lado, la actividad religiosa no oficial no podía trascender al ámbito público. Y por el otro, la precariedad de dichas iglesias, y por tanto de sus centros de formación, exigía de todos los fieles una gran fe/lealtad a su vocación. En particular, aquellos hombres y mujeres que pudieron recibir una más alta formación pastoral y teológica, tenían que luchar contra la tentación de tirar la toalla y emigrar en busca de mejores oportunidades.
Otro aspecto importante de la vida del profesor Cañellas, es que encarnó en su persona y ministerio los nuevos tiempos que se abren paso en España, tanto en el terreno político como en el religioso. En este último, desplegaría una actividad ecuménica de primer orden, sobre todo centrado en su vocación docente. Él será el primer profesor protestante plenamente comprometido con
numerosos centros de la Iglesia Católica y también a nivel oficial con la Comisión
Episcopal de Relaciones Interconfesionales. Quien quiera conocer más a fondo esta
importante labor ecuméncia, puede consultar en la página del Centro Ecuméncio
de las Misioneras de la Unidad la reseña que del prof.
Cañellas hizo D. Julián García Hernando, abanderado del ecumenismo dentro
del catolicismo y desafortunadamente recientemente fallecido.
Esta vocación ecuménica representaría otro frente para Gabriel Cañellas. La
mayor parte de iglesias evangélicas, perseguidas por el régimen nacionalcatólico
franquista durante las décadas de los 40 y los 50, y proscritas durante
los 60 y parte de los 70, no estaban preparadas para los nuevos aires
ecuménicos. (De hecho, el ecumenismo sigue suscitando hoy día una furibunda
reacción entre la mayor parte de evangélicos). Debido a este temprano
ecumenismo de Gabriel Cañellas y su iglesia (la IEE), su labor docente y
académica se vería circunscrita a SEUT y el ámbito católico.
Respecto de su labor académica, cabe decir que defendió su tesis doctoral, bajo
el título «El juicio sobre el pueblo de Dios y la doctrina universal de su fe en la
poesía deuteroisaiana», en la Facultad de Teología de Montpellier. También
publicó varios libros y numerosos artículos en diversas revistas especializadas,
pero sobre todo, y desde su primer número hasta el último, en la revista de los
agustinos, «Biblia y Fe», de cuyo consejo de redacción también fue miembro (cf.
Bibliografía de D. Gabriel Cañellas). De hecho, casi todos los artículos recopilados
en este libro fueron publicados en dicha revista. También ha sido parte
importante de su ministerio académico su incorporación, en representación
protestante, al equipo de traductores de la primera edición ecuménica de la
Biblia en catalán, aparecida en 1993.
Como ponen de manifiesto tanto su tesis como sus artículos y ensayos, el
profesor Cañellas integró desde muy temprano la exégesis crítica que por los
años 60 estaban en pleno auge en el mundo occidental, si bien en España apenas
los primeros teólogos y biblistas católicos formados en Europa (sobre todo en
Alemania y Francia) en la estela del Concilio Vaticano II, habían traído consigo
las principales teologías de Europa y la exégesis histórico-crítica. Es decir,
nuestro reseñado fue uno de los adelantados de su tiempo. Teniendo en cuenta
su procedencia eclesial evangélica, segregada de la vida pública y de los
recursos públicos y privados por tantos siglos, se puede quizás vislumbrar algo
de la lucha titánica que tendría que librar para poder ser uno de aquellos
adelantados. Pero esperamos que tenga la alegría de ver que sus penas y luchas
han abierto el camino a muchos otros que siguen ahora en sus pasos.
Vemos en los artículos seleccionados para este libro, que el profesor Cañellas
procuró siempre tratar temas candentes de su tiempo; temas que preocupaban a
muchos creyentes (católicos y evangélicos) que se sentían desconcertados ante los ‘nuevos enfoques’ que llegaban a sus oídos: el rol de la mujer en la iglesia, el divorcio, el concepto de padre aplicado a Dios, la sexualidad, etc. Sobre todos los temas aplicaría el rigor histórico-crítico, procurando aportar una visión desapasionada que permitiera un diálogo honesto sobre todos ellos. Y en realidad, muchos de los temas por él tratados siguen siendo de actualidad, en la medida que no ha habido cambios en muchos de ellos. Así, respecto de la mujer no ha habido cambios en la Iglesia Católica; y en el ámbito evangélico se sigue teniendo mucho temor a la crítica bíblica, si bien sí ha habido progresos ya irreversibles.
Visto desde hoy, es posible que algunos crean que la metodología crítica practicada por muchos, el profesor Cañellas entre ellos, es excesivamente optimista sobre sus posibilidades y que ya ha sido superada. Cierto, hay ya quienes han profetizado la muerte de la crítica bíblica como la hemos conocido desde el siglo XIX hasta nuestros días. Pero son voces que responden más a un deseo que a un juicio objetivo. La mejor teología y exégesis no puede hoy prescindir de la crítica bíblica nacida tras la Ilustración. Por más que muchos la utilizaran para desprestigio de la fe cristiana (y judía), también muchos creyentes la han utilizado con grandes resultados para esa misma fe, de tal forma que podemos afirmar que la crítica bíblica, lejos de ser un moribundo, se renueva con tal vitalidad que puede afirmarse que ya es parte de la mejor tradición bíblica de la Iglesia de Cristo. Y el profesor Cañellas es uno de sus dignos representantes. Y por esta razón ofrecemos esta recopilación de artículos como homenaje a un testigo de la fe que nos ha precedido, de modo que su trabajo académico y docente en favor del Evangelio merece ser un referente para la iglesia de hoy.
Pedro Zamora
El Escorial, 10 de noviembre de 2008
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